Aprende más acerca del Agua

Caídas de agua

Los saltos, cataratas, cascadas o raudales son simplemente agua sometida a la gravedad.

Una corriente de agua que se precipite desde una altura de por lo menos tres metros, por una pendiente de al menos 30 grados, es una caída de agua.

Para clasificar y categorizar las caídas de agua, se han tenido en cuenta el volumen de agua involucrado, su altura y sus rasgos geométricos.

Volumen

El sistema clasificatorio basado en el volumen de agua fue ideado hace unos años por el norteamericano Richard H. Biesen.

Establece la categoría de una caída de agua mediante una serie de operaciones matemáticas que calculan el volumen de agua, e involucran el caudal de la corriente, la altura de la caída, el tiempo que tarda una gota cayendo y la constante de la aceleración de la gravedad. El logaritmo natural del volumen promedio de agua —en términos de metros cúbicos— es cotejado con una escala de 1 a 10.Por ejemplo, las cataratas del Niágara, en Norteamérica, corresponden a la categoría 10, las del río Rin, en Suiza, a la 8 y el salto del Ángel, en Venezuela, a la 7.

Geometría

Esta clasificación reconoce una diversa gama de caídas de agua, pero cada cascada presenta sus particularidades y en ocasiones puede catalogarse en dos o más tipos.

Salto: el agua se precipita verticalmente sin tocar gran parte de la pared.

Cola de caballo: el torrente de agua tiene gran altura y se expande gradualmente en anchura durante la caída, manteniendo contacto con la cara de la pared en la mayor parte del trayecto.

Abanico: similar a la cola de caballo, pero el agua se desliza por la pendiente manteniendo consistentemente contacto con la pared y el caudal adopta un forma más trapezoidal.

Cuenco o palangana: el agua cae en un pozo más o menos circular, amplio y profundo; a veces se presentan dos o más caídas de agua sucesivas con sus respectivos pozos.

En escalera o escalonada: el torrente cae a lo largo de una pared más o menos vertical pero escalonada, con dos o más peldaños.

Segmentada: el torrente de agua se divide en dos o más segmentos que caen paralelamente, debido, por lo general, a la presencia de rocas que sobresalen en la cornisa o en la zona superior del escarpe. Esta categoría no es muy clara, pues en condiciones de bajo caudal el torrente puede concentrarse en un único cauce.

Cascada: el agua desciende por una superficie inclinada pero no del todo vertical; a veces presenta varios peldaños estrechos, dispuestos a manera de escalinata, lo que la puede asimilar a la categoría anterior.

Velo de gotas o de llovizna: un caudal muy pequeño se descuelga por una pared formando una cortina de gotas o hilos de agua que escurren sobre su superficie y se transforman en goteras al interceptar salientes de roca o vegetación.

Rectangular o de bloque: caída de agua clásica, que representa usualmente el desborde de un río relativamente ancho sobre un escarpe vertical de poca altura; por lo general, el ancho es mayor que la altura.

Catarata: similar a la rectangular o de bloque, pero de dimensión y caudal mucho mayores, a veces descomunales; suelen presentarse a lo largo de escarpes rectos o curvilíneos de decenas y cientos de metros de longitud que separan dos planos suavemente inclinados; el río a veces se ensancha y desparrama antes de la caída, de modo que la catarata puede ser segmentada en dos o más caídas.

De talud o de pedregal: el agua fluye a lo largo de una pendiente con rocas sueltas que se han acumulado en la base de un escarpe; generalmente se presentan en combinación con otra de las categorías.

Deslizadero o rodadero: el agua fluye sobre una pendiente relativamente poco pronunciada y lisa, formando una lámina poco turbulenta.

Cordón: un pequeño caudal de agua que se descuelga desde una altura considerable por una pendiente más o menos vertical y forma un chorro delgado.

Rápido: corrientes de agua de mediano caudal que se aceleran ante un cambio en la pendiente del cauce y cuyo flujo es en gran medida interferido por bloques de piedra que crean turbulencia.

Raudal: similar al rápido, pero el volumen de agua comprometido es mucho mayor y su cauce más amplio.

Tobogán: el caudal se encajona y esforzado a fluir a través de un canal estrecho donde el agua es eyectada a gran presión; más que una caída, es un raudal.

El Salto del Ángel, llamado en lengua indígena Kerepakupai-merú —cayendo desde lo más profundo—, es la caída de agua más alta del mundo. Se localiza en el Parque Nacional Canaima, en el suroriente de Venezuela, y se precipita desde una altura de 978 m, la mayoría en caída libre, desde una empinada meseta conocida como el Auyantepuyo La montaña del Diablo.

Entre las caídas de agua más amplias o anchas del mundo, en tal caso denominadas cataratas, se destaca la de Iguazú —“agua grande”, en lengua guaraní—, localizada en el límite fronterizo entre Brasil y Argentina; se extiende 2.700 m a lo largo del canto de un escarpe de unos 80 m de altura por el que fluye el caudal del río Iguazú que lleva un torrente de aproximadamente 1.700 m3 por segundo y está dividido en dos secciones por la isla San Martín.

Las cataratas de Victoria, llamadas originalmente Mosi–oa–Tunya —humo que truena— por los nativos de la tribu Kololo, se sitúan entre Zimbawe y Zambia, en África. Allí, el caudal del río Zambezi, que es de aproximadamente 1.000 m3 por segundo, se explaya por un cauce de 1.700 m de ancho y se descuelga por una pared vertical de 108 metros de altura, dentro de una estrecha garganta; la neblina producida por esta caída puede apreciarse a varios kilómetros de distancia.

 

 

 

Fuente:

Ecolibro Saltos, Cascadas y Raudales de Colombia http://www.imeditores.com/banocc/saltos/presentacion.htm

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