¿Sabías que?

El carbono azul ayudaría a combatir el cambio climático

El "carbono azul" es el CO2 capturado por los océanos y los ecosistemas costeros como manglares, lechos de algas marinas y pantanos salados.

Esta captura de carbono es un proceso natural mediante el cual ciertas plantas captan las emisiones de carbono de la atmósfera y lo almacenan durante milenios en el sedimento. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) o la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo consideran esencial para combatir el cambio climático.

De acuerdo a un informe de Naciones Unidas del total de CO2 capturado cada año por la actividad fotosintética, el 55% corresponde a los organismos marinos. Su eficiencia como sumideros de carbono es muy elevada: la biomasa de los océanos es solo el 0,05% de la total del planeta, pero secuestran el CO2 cien veces más rápido y durante miles de años, más tiempo que los bosques terrestres.

Según los responsables del informe de Naciones Unidas las medidas para combatir el cambio climático asumen la protección de los bosques, pero los ecosistemas marinos son ignorados, a pesar de su importancia. Por ello, hacen un llamado a las instituciones de todo el mundo a que lo tengan en cuenta.

La degradación y desaparición de los organismos marinos que secuestran el CO2 resulta asimismo amenazadora. Por un lado, se reduce la capacidad del planeta de mantener dicho gas de efecto invernadero (GEI). Por otro lado, el CO2 retenido se libera y contribuye a la aceleración del cambio climático y su impacto.

La Iniciativa Carbono Azul es el primer programa centrado en mitigar el cambio climático mediante la conservación y la restauración global de los ecosistemas marinos y costeros. Liderada por la UICN, Conservación Internacional (CI) y la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, cuenta con la colaboración de diversos gobiernos, instituciones de investigación, organizaciones intergubernamentales y otros organismos internacionales.

¿Sabías que?