¿Sabías que?

Estudios nuevos clarifican el ciclo del agua

 


Una investigación basada en mediciones por satélite de la NASA aporta nuevos y esclarecedores datos sobre lo que les ocurre a la lluvia y a la nieve que caen sobre la tierra, cuánta de esa precipitación va a parar a ríos, lagos y acuíferos, cuánto es utilizado por las plantas, y cuánto simplemente se evapora.

Entre los nuevos descubrimientos destaca que vegetales de todo el mundo utilizan menos agua que lo que habían indicado estudios previos, y que la mayor parte del agua dulce pasa más rápidamente a través del suelo que lo que se suponía antes, con menos exposición a los nutrientes y contaminantes contenidos ahí.

Conocer de modo detallado cómo interactúan la precipitación, las plantas, el suelo, el agua subterránea y otros tipos de agua dulce es vital para poder mejorar los modelos climáticos a gran escala y los modelos hidrológicos regionales y locales.

El hecho de que los vegetales aparentemente estén empleando menos agua de lo que se estimaba anteriormente podría significar que no hay tanto crecimiento vegetal mundial como se pensaba, o que las plantas usan el agua de manera más eficiente que lo que suponíamos.

El agua que ha tomado varias vías a través del ciclo hidrológico (agua liberada por plantas durante la fotosíntesis, contra agua evaporada desde un lago, por ejemplo) contiene diferentes proporciones de hidrógeno normal y del isótopo del hidrógeno llamado deuterio.

Investigadores de la Universidad de Utah y la Universidad Estatal de Oregón, ambas instituciones en Estados Unidos, analizaron las dos formas de hidrógeno en el vapor de agua atmosférico, medidas desde el espacio por el espectrómetro TES del satélite Aura de la NASA, y también en muestras de agua de todas partes del planeta.

El equipo de Stephen Good, especialista de la Universidad de Utah, contabilizó cada firma isotópica diferente en una simulación informática, produciendo una limitada gama de estimaciones sobre la cantidad de agua liberada a la atmósfera por cada vía.

Más de una cuarta parte de la lluvia y de la nieve que cae sobre los continentes circula por el terreno sin ser retenida, y su viaje le lleva directamente al mar.

Del agua que no se escurre, la mayor parte acaba liberada por las plantas durante la fotosíntesis. Otra parte considerable se evapora, principalmente desde las hojas vegetales pero también, aunque en mucha menor cuantía, desde el suelo desnudo o desde el agua.

Fuente fotos: Noticias de la Ciencia


¿Sabías que?