Los términos “cambio climático” y “calentamiento global” han sido utilizados específicamente para hacer referencia a los problemas medioambientales que sufre nuestro planeta. El “cambio climático” se refiere a un cambio en el estado del clima que puede identificarse mediante cambios en la media y/o la variabilidad de sus propiedades y que persiste durante un período prolongado, generalmente décadas o más. El “cambio climático” puede tener orígen en procesos naturales o deberse a forzamientos externos como modulaciones de los ciclos solares, erupciones volcánicas y cambios producidos por el hombre en la composición de la atmósfera o en el uso del suelo. El “calentamiento global” es el aumento estimado de la temperatura media global de la superficie promediado durante un período de 30 años, o el período de 30 años centrado en un año o década en particular, expresado en relación con los niveles preindustriales a menos que se especifique lo contrario. Para períodos de 30 años que abarcan años pasados y futuros, se supone que la tendencia actual de calentamiento de varias décadas continuará. Hoy, se ha comenzado a usar el término “crisis climática” para generar más conciencia sobre la situación medioambiental de emergencia en la que ha entrado el planeta Tierra, y que debemos solucionar antes de diez años. En los últimos meses, grupos de ecologistas, como los jóvenes liderados por la adolescente sueca Greta Thunberg, han preferido adoptar este concepto de “crisis climática” para hacer un llamado contundente a los políticos y gobernantes sobre la urgencia de tomar acciones inmediatas que contribuyan a revertir los graves riesgos medioambientales que corre nuestro planeta y las consecuencias negativas que afectarán la vida de todos los seres que vivimos en él. Igualmente varios sectores de la comunidad científica consideran que el término “cambio climático” no describe suficientemente la gravedad de la situación actual. Sin embargo, los tres conceptos son válidos, la diferencia entre ellos radica principalmente en su significado científico. Fuente: IPCC
Biodiversidad, ecosistemas y habitats marinos del Caribe
El mar Caribe es una de las regiones del mundo con mayor biodiversidad marina. La distribución general de las especies en este mar está determinada por las condiciones de temperatura, salinidad, profundidad y turbidez del agua y por la distribución de los hábitats a lo largo de sus costas continentales e insulares. Los ecosistemas más representativos del mar Caribe son: Los arrecifes de coral, con una extensión aproximada de 26.000 km2. Tienen una amplia gama de hábitats para una gran diversidad de algas, esponjas, moluscos, crustáceos y peces. Las praderas de pastos marinos, con un área que supera los 65.000 km2. Son fuente de alimento para ciertas tortugas, manatíes, caracoles y algunos peces, y además son lugares ideales para la cría de juveniles de muchos peces e invertebrados, entre ellos las langostas. Contribuyen a estabilizar los sedimentos del fondo marino y al restarle energía al oleaje, evitan la erosión del litoral. Los manglares se extienden a lo largo de numerosos tramos de costa y ocupan una extensión cercana a los 11.560 km2. Son ecosistemas de altísima productividad biológica, y son el hábitat de una gran variedad de animales tanto terrestres como marinos. Los hábitats de mar profundo en el Caribe incluyen amplias extensiones de fondos abisales, con profundidades que superan los 2.000 m, numerosos cañones, escarpes, montañas y mesetas submarinas. Fuente: Ecolibro Región Caribe de Colombia https://www.imeditores.com/banocc/caribe/
¿Sabía que los ríos en Colombia están amenazados por la contaminación?
Los ríos que atraviesan el rico y fértil territorio colombiano albergan una gran biodiversidad y en sus orillas se ha asentado el 70% de la población. Sin embargo, varios de estos ríos están amenazados por la contaminación generada por las actividades industriales, mineras, agrícolas, ganaderas, y por las acciones del hombre. El vertimiento inadecuado de residuos sólidos y líquidos, el envenenamiento de las aguas con mercurio y plomo, la deforestación, la sobre explotación de los recursos pesqueros, la mala planificación de obras civiles, entre otros, han puesto en peligro la seguridad de estas necesarias fuentes de agua dulce y el futuro de una suficiente y oportuna provisión de agua a la población. Los sectores agropecuario, industrial y doméstico generan aproximadamente 9 mil toneladas de materia orgánica contaminante que terminan en los cauces de los ríos. Un ejemplo de esta problemática es el río Bogotá, uno de los ríos más contaminados del mundo, que desemboca en el río Magdalena. Los cambios producidos por la contaminación han afectado a los ecosistemas y a varias especies de fauna y flora que están en peligro de extinción, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas que dependen de estos recursos. A esta situación se suma el impacto del cambio climático que se refleja en la variación de la intensidad y frecuencia de fenómenos climáticos como lluvias y sequía. Todos como sociedad tenemos la obligación y responsabilidad de establecer y asumir compromisos y acciones para recuperar las aguas de estas imprescindibles fuentes de vida que son los ríos. Fuente: https://www.imeditores.com/banocc/naturiesgo/
El plástico: Más allá del progreso
El término plástico, proviene del griego “plastikos” que significa que se puede moldear. Y se refiere a sus características de maleabilidad y plasticidad que permiten fundirlo, extrusionarlo, o prensarlo para obtener las diferentes formas utilizadas en la fabricación de objetos y aplicaciones para el consumo industrial y doméstico. Las culturas antiguas usaban materiales naturales como el caucho (látex) para crear sus objetos de uso cotidiano. Con la vulcanización del caucho (Goodyear-1839) y el desarrollo de los procesos químicos que dieron origen a los primeros plásticos termoestables (Baekeland-1909) se inició la industria del plástico. Después de la Segunda Guerra Mundial, la fabricación y comercialización de los polímeros tuvo un gran impulso y sus usos y aplicaciones se extendieron rápidamente. En las décadas de los 50s, 60s y 70s el plástico se convirtió en el gran sustituto de la madera, el cartón, el vidrio y los metales. En los años 80, la investigación, los nuevos desarrollos, la diversificación y los precios asequibles convirtieron al plástico en una de las principales industrias a nivel mundial. El mundo moderno depende del uso del plástico para la fabricación de todos los objetos que se usan en actividades como el trabajo, la educación, la ciencia, la salud, la alimentación, la seguridad, la moda, entre otras. El consumo desmedido e irresponsable de estos objetos nos ha llevado a contaminar las fuentes de agua dulce como los ríos y lagos, los océanos, las playas, las montañas, poniendo en riesgo la biodiversidad y convirtiendo nuestro planeta en un gran vertedero de plástico. 10 billones de toneladas de plástico hemos generado en los últimos 70 años. 12.000 millones de toneladas de desechos plásticos se estima que estarán en basureros y en la naturaleza. 500.000 millones de bolsas plásticas se usan anualmente. Cada minuto se compran un millón de botellas de plástico. 13 millones de toneladas de plástico son arrojados a los océanos cada año poniendo en peligro las especies marítimas y la salud humana. 90% del agua embotellada y 83% de la del grifo contienen microplásticos. 100.000 organismos marinos han muerto por intoxicación por plásticos. 12% del plástico es incinerado, produciendo gases nocivos en el aire y el suelo. Sólo el 9% del plástico es reciclado. Nos sumamos a la celebración del Día Internacional Libre de Bolsas Plásticas con la invitación a reemplazar las bolsas de plástico de un solo uso, que son innecesarias, por bolsas de tela o cestos que son más duraderos y menos contaminantes. Igualmente, evitemos usar plásticos de un solo uso y utilicemos artículos no plásticos en nuestra rutina diaria. Solo cambiando responsablemente nuestros hábitos de consumo de plástico podremos combatir la contaminación y tener la oportunidad de salvarnos del colapso y la devastación de nuestro Planeta Azul. Fuente: https://news.un.org/es/story/2018/06/1435111 #DiaInternacionalLibredeBolsasDePlástico, #OcéanosSinPlástico, #RíosSinPlástico
Vertientes hidrográficas de Colombia
Las vertientes hidrográficas son los lugares a donde llegan las aguas de las diferentes cuencas. En Colombia hay cinco vertientes: Caribe, Pacífico, Amazonas, Orinoco y Catatumbo. Vertiente del Caribe Tiene una extensión aproximada de 389.000 km2. Incluye las cuencas de los ríos Magdalena (1.540 km) y Cauca (1.350 km), los ríos más importantes de Colombia, en cuyas riberas se asienta el 70% de la población colombiana. Atraviesan varios pisos térmicos en los que se encuentran diversos ecosistemas como páramos, bosques húmedos y bosques secos, selvas húmedas, ciénagas y zonas áridas. En esta vertiente también están las cuencas de los ríos Atrato y Sinú, y la cuenca de la Sierra Nevada de Santa Marta y La Guajira. Vertiente del Pacífico Está conformada por las cuencas de los ríos Patía, San Juan, Mira, Baudó y otros tributarios menores. Abarca aproximadamente 88.000 km2. Son ríos torrentosos y la alta humedad y rica vegetación de sus cuencas son propicias para una gran biodiversidad. Vertiente del Orinoco Está conformada por los ríos Guaviare, Meta, Vichada, Tomo y Arauca, con una extensión de 328.000 km2. También es una zona rica en biodiversidad. Vertiente del Amazonas Tiene un área de 332.000 km2 y está conformada por las cuencas de los ríos de aguas blancas Caquetá, Putumayo, Guayabero-Guaviare, y los ríos de aguas negras Inírida, Apaporis, Mirití Paraná y Yarí. Es una vertiente rica en especies de peces, aves, anfibios y reptiles. Vertiente del Catatumbo Esta vertiente hidrográfica con una extensión de 18.700 km2 es la más pequeña y recibe a los ríos Catatumbo, Zulia y Sardinata. Fuente: https://www.imeditores.com/banocc/naturiesgo/
Día mundial del medio ambiente
“No lo arruines. Los buenos planetas son difíciles de encontrar” Revista Time. El medio ambiente es fundamental para el bienestar de todos los seres vivos. De un medio ambiente seguro dependen el desarrollo, la estabilidad y el progreso de la sociedad. Para crear consciencia sobre la importancia de proteger, mejorar y conservar el medio ambiente, las Naciones Unidad designaron el 5 de junio “Día Mundial del Medio Ambiente”. Este año el país anfitrión de las celebraciones será China, uno de los países con mayores índices de contaminación ambiental y precisamente el tema central será la lucha contra la contaminación del aire. Hoy nuestro planeta enfrenta una crisis climática y ecológica sin precedentes. El agua, la tierra y el aire, los tres elementos que son imprescindibles para vivir, están altamente contaminados y la seguridad de todas las especies y los ecosistemas severamente amenazada. 7 millones de vidas se pierden anualmente a causa de la contaminación del aire. 92% de los habitantes del mundo no respira aire limpio. 9 de cada 10 personas en todo el mundo están expuestas a niveles de contaminación que superan los niveles de seguridad señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). US$ 5 billones se gastan cada año para atender a las personas que sufren de enfermedades producidas por el aire contaminado. La implementación de 25 políticas de tecnología en Asia y el Pacífico podría reducir hasta 20% las emisiones de dióxido de carbono y 45% las emisiones de metano a nivel mundial, lo que evitaría 0,3˚C de calentamiento global. La celebración del Día Mundial del Medio Ambiente es una invitación a los gobiernos, las industrias, las comunidades y los individuos a hacer cambios en sus políticas, actividades, hábitos y estilos de vida para ayudar a reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire del planeta. Fuente: https://www.un.org/es/events/environmentday/ #DiaMundialDelMedioAmbiente, #SinContaminaciónDelAire, #RespiraLaVida, @ONUMedioAmb
¿Sabía que en Colombia hay varias especies en riesgo de extinción?
A pesar de que Colombia es uno de los países más privilegiados del planeta por su biodiversidad y uno de los más ricos en agua dulce, está perdiendo de forma acelerada su riqueza natural. Colombia tiene varios ecosistemas: páramos, bosques secos, bosques andinos, selvas húmedas, desiertos, arrecifes de coral, entre otros, así como una gran diversidad de especies. El calentamiento global, el cambio climático, los fenómenos naturales, la deforestación, la desertización, la superpoblación, la sobre explotación de los recursos naturales y otras actividades humanas han puesto en riesgo de extinción a varias especies de fauna y flora así como a los ecosistemas. Algunas especies en riesgo de extinción: los frailejones, la palma de cera, la orquídea Cattleya, la zamia, el cedro, el nogal, el cóndor, el águila, el oso andino, el venado real, la guagua loba, la danta, la cotorra, la perdiz santandereana, la guacharaca, la pava, la salamandra, las ranas venenosas de montaña. Ecosistemas como los arrecifes de coral, los bosques secos, los humedales y los páramos están amenazados. Para evitar una extinción masiva se deben tomar medidas para conservar y restaurar los ecosistemas y las especies más vulnerables. Fuente: https://www.imeditores.com/banocc/naturiesgo/
Agua y medio ambiente
Sin agua no hay vida. El agua es el único elemento de la naturaleza que está presente en todos los procesos biológicos que intervienen en el ciclo de vida de los seres vivos. Agua potable y un medio ambiente limpio son esenciales para alcanzar el bienestar, el desarrollo y la prosperidad. En un mundo donde la degradación del medio ambiente y la contaminación de los recursos hídricos aumentan a un ritmo sin precedentes y se convierten en serias amenazas para la supervivencia de la biodiversidad y los ecosistemas, es imposible lograr avances socioeconómicos que produzcan un nivel de desarrollo sostenible. Luchar contra la degradación del medio ambiente, garantizar su sostenibilidad y proveer agua potable a las personas que no tienen acceso a esta y a los servicios de saneamiento básicos, son algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Lograr estos Objetivos contribuirá a conseguir otros ODS como la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, la igualdad entre los sexos, reducir la mortalidad de las madres y de los niños y una educación primaria universal. Para garantizar la provisión de agua potable y un medio ambiente libre de contaminación es necesaria una gestión estratégica y sostenible del agua y de los recursos naturales, apoyada en la tecnología y en programas de asistencia técnica. Así como en la difusión de programas educativos que contribuyan a crear conciencia sobre el buen uso y la conservación de estos. Sin educación no habrá agua ni el medio ambiente saludable que son imprescindibles para evitar la extinción de todas las especies, incluido el hombre. Fuente: https://www.unenvironment.org/es/el-medio-ambiente-y-tu
¿Sabía que Colombia es uno de los 17 países megadiversos?
En el mundo se han identificado entre 1.7 y 2 millones de especies pero la diversidad global es tan grande que no se han descrito todas y se calcula que existen entre 7.4 y 10 millones de especies. Aproximadamente el 70% de la diversidad de ecosistemas, especies y genes se concentra en sólo 17 países a los que se ha llamado países megadiversos. Colombia junto con Brasil, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, Venezuela, China, Filipinas, India, Indonesia, Malasia, Kenia, Madagascar, República Democrática del Congo y Sudáfrica conforman el grupo de los 17 países megadiversos. El 68,7% de la superficie de Colombia está cubierta por ecosistemas naturales y es el primer país a nivel mundial en número de especies de anfibios y aves. Colombia alberga 41 Parques Nacionales Naturales, 11 Santuarios de Fauna y Flora, 2 Reservas Nacionales Naturales y 5 reservas de la biósfera lo largo de sus cinco regiones. Colombia es considerado el segundo entre los países más biodiversos del mundo, por kilómetro cuadrado y una potencia medioambiental con muchos privilegios. Fuente: www.colombia.co
Día Internacional de la Diversidad Biológica
Desde el 2000 cuando la Asamblea General de la ONU aprobó el texto del Convenio por la Diversidad Biológica, celebramos cada 22 de mayo el Día Internacional de la Diversidad Biológica, para ratificar la importancia de “la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos”. En un planeta cada vez más contaminado, deforestado, sobrepoblado, afectado por el cambio climático, y depredado por las actividades del hombre, la biodiversidad está amenazada por un proceso acelerado de extinción. Investigaciones realizadas recientemente nos confirman que estamos viviendo la “sexta extinción” masiva, un proceso de autodestrucción provocado por las actividades humanas que terminará por acabar con la supervivencia de todas las especies de la Tierra. La pérdida de biodiversidad genera una grave crisis global porque no solo se está perdiendo la biodiversidad sino también los ecosistemas. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) desde 2013 ha evaluado 70.923 especies en el el mundo, incluidos mamíferos, aves y anfibios; de éstas, 20.934 se encuentran en su Lista Roja de Especies Amenazadas. Según los datos recogidos, en la actualidad presentan algún grado de riesgo el 70% de las plantas, el 37% de los peces de agua dulce, el 35% de los invertebrados, el 30% de los anfibios, el 28% de los reptiles, el 21% de los mamíferos y el 12% de las aves. Ecosistemas como los arrecifes de coral, los bosques secos, los humedales y los páramos de Los Andes, entre otros, están incluidos en la Lista Roja de Ecosistemas de UICN que están amenazados por extinción. Si, todos unidos, gobiernos, comunidades e individuos tomamos medidas de conservación y restauración coordinadas que afronten desde diferentes niveles la pérdida de especies y sus ecosistemas, podremos reducir el ritmo del proceso de extinción y lograr un mejor futuro para nuestro Planeta Azul y sus habitantes. Fuentes: www.un.org, www.imeditores.com