Fundamentalmente la biodiversidad se refiere al número, variedad y variabilidad de los organismos vivos, y a la diversidad de las interacciones durables entre las especies y los ecosistemas en los que viven. La biodiversidad está en evolución constante, tanto en cada especie, así como en cada organismo individual. La biodiversidad está presente en el agua y en la tierra y su distribución no es uniforme: en los trópicos es más rica y en las regiones polares hay menos especies. La fauna y la flora varían de acuerdo al clima, la altitud, el suelo y la presencia de otras especies. La existencia, conservación y evolución de la biodiversidad dependen de los factores ambientales que la hacen posible, y el agua es el elemento más determinante porque sin agua no hay vida. Del buen uso del agua y de la conservación de las fuentes hídricas, depende la existencia de las diferentes especies que proveen la alimentación, favorecen la salud, el bienestar y el desarrollo a la sociedad. Las consecuencias negativas de las actividades humanas como la contaminación de los cuerpos de agua dulce y océanos, los desvíos de los ríos, el vertimiento inapropiado de aguas residuales, los megaproyectos hidroeléctricos y la minería, entre otros, están contribuyendo a la pérdida de la biodiversidad y de los hábitats a un ritmo inusual. Asumir el cuidado del agua y su gestión impacta positivamente la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas y por ende es la garantía de tener un planeta más sustentable. Fuente: www.greenfacts.org
Día Internacional de la Madre Tierra
Cada 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Tierra para recordarnos que la Madre Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar y debemos respetarlos, conservarlos y preservar la armonía con ellos porque de esto depende la supervivencia de todos los seres vivos que habitamos en este Planeta Azul. Históricamente los pueblos indígenas y tribales han sido los guardianes de la naturaleza, protegen la biodiversidad y fomentan el respeto a su entorno porque son conscientes de que la tierra, el aire, el agua, la fauna y la flora son proveedores de vida. Hoy, paradójicamente en el mundo moderno, cuando tenemos más desarrollo y avances tecnológicos, el hombre en su afán desmesurado por tener, ha roto el equilibrio poniendo en riesgo el futuro de todas las especies. Todavía tenemos la oportunidad de generar conciencia colectiva y trabajar mancomunadamente para que los ciudadanos del mundo nos relacionemos armónicamente con la naturaleza, cuidemos y protejamos los recursos naturales, las fuentes de agua, los bosques, los océanos, los páramos, entre otros, y asumamos la responsabilidad de construir un mundo más sostenible. Desde Comunidad Planeta Azul invitamos muy especialmente a todos nuestros seguidores y amigos a celebrar todos los días el Día de la Madre Tierra tomando acciones que cambien la forma de consumir y de relacionarse con los ecosistemas y los recursos naturales que nos dan el sustento diario para vivir.
¿Sabía que Los Andes Tropicales es uno de los 36 puntos calientes de biodiversidad del mundo?
Los Andes Tropicales que atraviesan los territorios de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y algunas zonas del norte de Argentina, albergan gran variedad de ecosistemas. Esta bioregión es una de las 36 zonas terrestres del mundo que se denominan puntos calientes o hotspots de biodiversidad, por la gran cantidad de especies de fauna y flora que concentran, muchas de ellas endémicas. A pesar de que los 36 puntos calientes cubren solo el 2,4% de la superficie del planeta, contienen un número elevado de especies, muchas de ellas amenazadas de extinción, por lo cual estas regiones se consideran prioritarias para la conservación de la biodiversidad global. Los Andes colombianos tienen una participación de casi el 23% del área de Los Andes Tropicales, pero, en términos de la cantidad de especies y de ecosistemas, el aporte supera el 50%, ya que la variedad de climas, relieves y suelos en las tres cordilleras colombianas, se refleja en la existencia de un mosaico de ecosistemas tan complejo, que difícilmente se repite en otras regiones. Fuente: Ecolibro Región Andina de Colombia
Hidrología de Los Andes
Las montañas son consideradas como tanques elevados que proporcionan agua a más de la mitad de la población del mundo. En Los Andes nacen los ríos más largos y caudalosos de Suramérica: el Amazonas, el Magdalena, el Cauca y todos los grandes tributarios occidentales del Orinoco y del Paraná. Todos los ríos suramericanos que drenan al Pacífico, nacen en los Andes y proveen de agua a todos los países andinos. El territorio colombiano se dividen en cinco vertientes: océano Pacífico, mar Caribe, lago de Maracaibo, río Orinoco y río Amazonas. Los principales ríos de Colombia y sus mayores tributarios nacen en la región andina, excepto los que nacen en el Baudó, en la Sierra Nevada de Santa Marta y algunos afluentes del Orinoco y del Amazonas. Los centros hidrográficos o estrellas fluviales más importantes son el Nudo de los Pastos, el Macizo Colombiano, el Nudo de Paramillo, el Macizo de Sumapaz y el Nudo de Santurbán. Muchos de los ríos andinos nacen en las divisorias de las cordilleras, en glaciares, en lagunas de origen glaciar o en terrenos modelados por glaciares ya desaparecidos. Algunos tienen su origen en zonas volcánicas activas, otros atraviesan los altiplanos formando meandros, antes de precipitarse en torrentes y caídas de agua y de excavar a su paso profundos cañones en las laderas medias y bajas de las cordilleras. Gran parte de la hidrología de Los Andes está conformada por lagos y pantanos de origen y características diversos. Se estima que el número de cuerpos de agua con una superficie mayor a 100 metros cuadrados en las cordilleras colombianas es de aproximadamente 1.500. Los lagos y pantanos de los altiplanos de la Cordillera Oriental —Fúquene, Suesca, Cucunubá, Palacio y humedales de los alrededores de Bogotá— son los remanentes de sistemas lacustres que en el pasado cubrieron grandes extensiones, entre ellos el denominado lago Humboldt, que cubrió en el Pleistoceno toda la Sabana de Bogotá. El lago Guamuez o de La Cocha, en el Nudo de los Pastos, es pequeño y su origen parece estar asociado a procesos tectónicos. Fuente: Ecolibro Región Andina de Colombia
¿Sabía que Colombia tiene abundantes fuentes termales?
Colombia tiene el privilegio de tener una gran cantidad de fuentes termales, tanto magmáticas como telúricas. Las aguas magmáticas se encuentran principalmente en la cordillera de los Andes, en los volcanes Chiles, Cumbal, Galeras y Doña Juana, ubicados en el departamento de Nariño. En los volcanes Puracé, Sotará, Serranía de los Coconucos, departamento del Cauca. En la Cordillera Central, en los departamentos de Huila, Tolima, Quindío, Risaralda y Caldas. La Laguna Verde del volcán Azufral, en Nariño y la Laguna Verde del Nevado del Cisne, entre los volcanes nevados del Ruiz y Santa Isabel, en el Parque Nacional Natural Los Nevados, son cuerpos de agua formados en los cráteres de volcanes. La tonalidad verde esmeralda, la acidez y el olor azufrado de sus aguas, evidencian que en el fondo de estos lagos se encuentran respiraderos volcánicos que emanan gases y minerales de azufre. También hay abundantes aguas termales telúricas en toda la región andina, y en la Serranía del Baudó, en la costa de Pacífico. Fuente: Ecolibro Ambientes Extremos de Colombia
Día Mundial del Agua: Agua para todos
Anualmente se celebra el Día Mundial del Agua el 22 de marzo, una fecha que este año reviste especial importancia porque está centrada en la meta 6 del Objetivo de Desarrollo Sostenible: garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua potable y el saneamiento para todos de aquí a 2030. Esto significa “no dejar a nadie atrás”. Sin embargo, actualmente hay millones de personas en el mundo que todavía sobreviven sin agua potable. Grupos marginados como mujeres, niños, refugiados, pueblos indígenas, personas con discapacidad, campesinos, población LGTBIQ+, entre otros, luchan diariamente para conseguirla y frecuentemente son discriminados cuando intentan tener acceso al agua potable que necesitan. Factores como la degradación del medio ambiente, el cambio climático, el crecimiento demográfico, los conflictos, las migraciones y los desplazamientos forzosos, también perjudican a los grupos marginados por las repercusiones que tienen en el agua. El agua es un derecho humano para cualquier persona, sea quien sea y esté donde esté. En 2010, las Naciones Unidas reconocieron que “el derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos”. El derecho humano al agua es el derecho que tiene toda persona, sin discriminación, a disponer de agua suficiente, segura, aceptable, accesible y asequible para uso personal y doméstico, y comprende el agua para el consumo, el saneamiento, la preparación de alimentos y la higiene personal y doméstica. La expresión “agua potable” es la versión abreviada de “servicio de abastecimiento de agua potable gestionado de manera segura”, es decir, agua a la que puede acceder en las viviendas, cuando se necesita y que no está contaminada. El acceso al agua potable es necesario para lograr el desarrollo sostenible y construir un mundo estable y próspero. No podemos avanzar como sociedad global mientras haya tanta gente que vive sin agua potable. Para “no dejar a nadie atrás” es necesario tomar decisiones y acciones encaminadas a incluir a las personas que han sido marginadas para proporcionarles los servicios de abastecimiento de agua con los que puedan satisfacer sus necesidades. Fuente: http://www.worldwaterday.org/
El hidrotermalismo
Las manifestaciones que se producen donde brota agua del suelo con temperaturas superiores a las del medio ambiente se conocen como hidrotermalismo. Según su origen, se clasifican en: Aguas volcánicas o magmáticas: se producen cerca de los volcanes, son altamente mineralizadas y su temperatura está por encima de 50 °C. Contienen elementos como arsénico, boro, bromo, cobre, fósforo y nitrógeno. Aguas de origen tectónico, telúrico o meteórico: provienen de depósitos de agua subterránea que se ha infiltrado a través de fallas geológicas, son ricas en bicarbonatos y sales de sodio y calcio. Hay hidrotermales que son manantiales de aguas termales y calientes, que expulsan minerales y gases: Manantial o fuente termal: el agua emana del suelo, en estado líquido y con un flujo constante. Fumarola: el flujo es constante pero involucra una mezcla de vapor y otros gases. Solfatara: emana una cantidad considerable de ácido sulfhídrico y precipita azufre en la periferia. Géiseres: son manantiales calientes que presentan actividad intermitente o periódica, debido a un proceso especial de sobrecalentamiento, desfogue y recarga que da lugar a la expulsión violenta de una columna de agua y vapor. Fumarolas o ventilas submarinas: se producen en las profundidades de los fondos oceánicos. Diapirismo de lodo: es un proceso de ascensión de lodos acuosos que se originan en rocas sedimentarias, que fluyen a través de rocas más densas y recientes. Sometidos a presión, los lodos ligeros penetran en las fracturas de las rocas superiores y las atraviesan, para luego aflorar lateralmente a la superficie y formar un “volcán” de lodo. Los fenómenos geotérmicos se caracterizan por altas temperaturas, concentración de minerales, acidez del agua y presencia de gases tóxicos. Sin embargo, en estos ambientes se desarrollan organismos que son la base de la cadena alimentaria de varios ecosistemas. Fuente: Ecolibro Ambientes Extremos de Colombia
Día Mundial de los Humedales: los humedales y el cambio climático
Cada 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales para conmemorar la adopción de la Convención de Ramsar en 1971. El tema para 2019: los humedales y el cambio climático, destaca la importancia de los humedales como solución natural al cambio climático. El cambio climático es una realidad y estos son algunos de sus preocupantes impactos: El nivel de GEI en la atmósfera ha aumentado en un 40% desde la época preindustrial. Las temperaturas medias mundiales aumentaron en 0,85°C entre 1880 y 2012. Desde la década de 1970, se ha perdido un 35% de los humedales del mundo. La pérdida de humedales genera impactos negativos en la calidad y disponibilidad del agua, la seguridad alimentaria, y la biodiversidad. Los océanos se están calentando, la nieve y el hielo se están derritiendo y el nivel del mar está subiendo. Los fenómenos climáticos extremos se están intensificando. Los desastres se han multiplicado en sólo 35 años. Cómo los humedales ayudan a mitigar los impactos del cambio climático: Absorben y almacenan grandes cantidades de carbono de forma natural. Las turberas cubren el 3% de la tierra y almacenan aproximadamente el 30% de todo el carbono terrestre, el doble de la cantidad combinada de todos los bosques del mundo. Protegen las costas de los fenómenos meteorológicos extremos, actuando como amortiguadores de mareas tormentosas, y tsunamis, y protegiendo a las poblaciones costeras de las inundaciones. Reducen las inundaciones y retrasan las sequías, evitando desastres más frecuentes e intensos. Fuente: www.ramsar.org
Los Humedales
Según la definición de la Convención de Ramsar los humedales son áreas terrestres inundadas o saturadas de agua, ya sea estacional o permanentemente y se clasifican así: Humedales continentales: acuíferos, lagos, ríos, arroyos, marismas, turberas, estanques, llanuras de inundación y pantanos. Humedales costeros: costas, manglares, marismas saladas, estuarios, lagunas costeras, praderas de pastos marinos y arrecifes de coral. Sitios artificiales: estanques piscícolas, arrozales, reservorios y salinas. Los humedales son ecosistemas diversos, productivos y vitales para la supervivencia humana que nos proporcionan innumerables beneficios: Abastecen agua. Depuran el agua mejorando su calidad. Absorben las precipitaciones controlando las inundaciones. Regulan el equilibrio hidrológico. Ayudan a mitigar los impactos del cambio climático Alojan una gran biodiversidad de fauna y flora. Permiten la agricultura y la acuicultura que producen los alimentos. Mejoran la calidad del aire. Son fuentes recreativas, turísticas y culturales. En la mayoría de regiones del mundo los humedales están sufriendo un gran deterioro y desde 1970 se ha perdido el 35% de ellos. Es necesario que los gobiernos, las comunidades y las personas trabajemos unidos en políticas, programas, leyes, medidas de gestión y educación para garantizar los beneficios que nos proveen. Fuente: www.ramsar.org
¿Sabía que hay más de 2.200 sitios Ramsar en todo el mundo?
La Convención de Ramsar, es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos. La Convención se adoptó en la ciudad iraní de Ramsar en 1971 y entró en vigor en 1975. Desde entonces, casi el 90% de los Estados miembros de las Naciones Unidas de todas las regiones geográficas del planeta se han adherido al tratado, pasando a ser “Partes Contratantes”. En el marco de los “tres pilares” de la Convención, las Partes Contratantes se comprometen a: Trabajar en pro del uso racional de todos los humedales de su territorio. Designar humedales idóneos para la lista de Humedales de Importancia Internacional (la “Lista de Ramsar”) y garantizar su manejo eficaz. Cooperar en el plano internacional en materia de humedales transfronterizos, sistemas de humedales compartidos y especies compartidas. Según la Convención la definición amplia de los humedales incluye todos los lagos y ríos, acuíferos subterráneos, pantanos y marismas, pastizales húmedos, turberas, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, manglares y otras zonas costeras, arrecifes coralinos, y sitios artificiales como estanques piscícolas, arrozales, reservorios y salinas. Al adherirse a la Convención, cada Parte Contratante debe designar por lo menos un humedal para ser incluido en la Lista de Humedales de Importancia Internacional. Estos sitios Ramsar son reconocidos por ser de gran valor, no solo para el país o los países en los que se ubican sino para la humanidad. En la actualidad hay 2.326 sitios Ramsar en todo el mundo que abarcan más de 2,1 millones de kilómetros cuadrados. La Convención entró en vigor en Colombia el 18 de octubre de 1998. Colombia tiene actualmente 7 sitios designados como Humedales de Importancia Internacional (sitios Ramsar), con una superficie de 754,148 hectáreas: Sistema Delta Estuarino del río Magdalena, Ciénaga Grande de Santa Marta. Sistema Lacustre de Chingaza Complejo de Humedales Laguna del Otún Complejo de Humedales de la Estrella Fluvial Inírida Laguna de La Cocha Delta del Río Baudó Complejo de Humedales Lagos de Tarapoto Fuente: www.ramsar.org