¿Por qué gastar agua? es el slogan de la campaña que busca reducir y reutilizar las aguas residuales, y con la que se celebrará el Día Mundial del Agua este 22 de marzo. La meta 6.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es mejorar la calidad del agua para el 2030 “reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial”. Logrando esta meta se podrán alcanzar los ODS relacionados con la salud y el bienestar, el agua limpia y el saneamiento, la energía asequible y no contaminante, ciudades y comunidades sostenibles, la vida submarina y la vida de ecosistemas terrestres. La sobrepoblación, la urbanización acelerada y el desarrollo económico, generan gran cantidad de aguas residuales contaminadas. La gestión de las aguas residuales no ha sido la apropiada, no se han valorado como fuente potencialmente asequible y sostenible de agua, energía, nutrientes y otros materiales recuperables. Si las aguas residuales se trataran y se gestionaran adecuadamente se podrían utilizar para atender la creciente demanda de agua en las ciudades, apoyar la agricultura sostenible, mejorar la producción energética, de alimentos y el desarrollo industrial. Despueés de ser tratadas, las aguas residuales pueden proporcionar beneficios económicos y financieros. Utilizadas de forma segura, son una fuente valiosa de agua y nutrientes que contribuyen a la seguridad hídrica y alimentaria y a la mejora de los medios de vida. Fuente:www.worldwaterday.org
Las turberas
Las turberas son tierras saturadas de agua que contienen material vegetal descompuesto (turba) que se ha acumulado a lo largo del tiempo, y cubren el 3% de la superficie terrestre. La turba es materia orgánica muerta que se ha formado en un lugar. Este material está compuesto de 90 % de agua y 10% de restos de plantas (briófitos, líquenes, herbáceas de medios húmedos). Este material vegetal se conserva por muchos años debido a una combinación de saturación permanente de agua, bajos niveles de oxígeno y altos niveles de acidez. Los rellenos de material vegetal sobresalen generalmente del nivel freático, formando una superficie conformada por plantas que retienen humedad. Almacenan más del doble de carbono que todos los bosques de la tierra, por lo que desempenñan un importante papel en la mitigación de algunos de los efectos del cambio climático. Desempeñan un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad, siendo refugio de la fauna y la flora propia de los humedales. Regulan el ciclo hidrológico por ser grandes retenedores de agua. Operan como filtro natural de las aguas subterráneas, reduciendo el flujo de los sedimentos. La turba se usa en horticultura como retenedor de nutrientes y adicionalmente tiene otros usos: aislante térmico, piso orgánico, filtro y combustible fósil, entre otros Fuentes: www.water.usgs.gov, www.turberas.cl
Día Mundial de los Humedales
El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, una fecha de reflexión sobre la importancia de tener humedales saludables para poder enfrentar los fenómenos meteorológicos extremos. En solo 35 años la frecuencia de los desastres mundiales se ha duplicado y su relación con el clima y la meteorología es cada vez mayor. ONU-Agua calcula que el 90 % de todos los eventos naturales peligrosos están relacionados con el agua y el cambio climático. Los humedales ayudan a defendernos de los peligros extremos naturales. Cuando se produce un fenómeno extremo, los humedales saludables minimizan su impacto en las comunidades. En las costas, los humedales funcionan como barreras naturales protectoras. En las zonas interiores absorben y almacenan el exceso de agua de las lluvias ayudando a disminuir las inundaciones. En las temporadas de sequía liberan el agua almacenada, reduciendo la escasez de agua. Los humedales garantizan el suministro de agua dulce para los seres vivos. Actúan como filtros naturales y restauran los nutrientes, acelerando la recuperación de una zona impactada por un peligro natural. Es necesario conservar humedales saludables y recuperar los que están deteriorados para garantizar que cumplan con la función de reducir los daños humanos, materiales, económicos y ambientales producidos por los fenómenos naturales extremos. Fuente: worldwetlandsday.org
Los pozos
Históricamente los pozos han sido necesarios para las comunidades alrededor del mundo porque suministran agua para el uso doméstico, la agricultura y la industria. En las zonas desérticas, donde el agua es escasa, los pozos abundan para proveer a las poblaciones el agua subterránea. Anteriormente los pozos se cavaban manualmente con un pico y una pala, y se recubrían con una capa de piedra para evitar que se derribaran. Hoy, se utilizan herramientas modernas como taladros con brocas especiales para cavar los pozos. Los pozos hechos con taladro pueden tener una profundidad de más de 1,000 pies. Usualmente se instala una bomba en el fondo del pozo para que bombee el agua hacia la superficie. Las aguas subterráneas se obtendrían más fácil si el nivel en el acuífero que suministra al pozo estuviera siempre al mismo nivel. Las lluvias y las sequías afectan el nivel del agua subterránea de los pozos. Igualmente el nivel del agua también se ve afectado si a otros pozos cercanos se les extrae demasiada agua. El agua subterránea se mueve a través de rocas y tierra, por esto contiene más sustancias que las que contiene el agua superficial y puede contaminarse con elementos químicos provenientes de las actividades domésticas, agrícolas e industriales. En las zonas rurales el agua de los pozos sépticos puede filtrarse al pozo de suministro de agua contaminando con bacterias el agua subterránea. Fuente: water.usgs.gov
El deshielo, una realidad imposible de ignorar
El cambio climático está causando numerosas alteraciones como el deshielo acelerado de las capas de hielo del ártico y la Antártica, que afecta a la población humana y a las especies animales y vegetales propias de los ecosistemas de estas zonas y de otras regiones de nuestro planeta. Al aumentar las temperaturas, las capas de hielo se reducen de forma acelerada, limitando las posibilidades de migración y adaptación de las especies, razón por la que podrían extinguirse. Como consecuencia del derretimiento de los casquetes de hielo se aumentaría el nivel del mar, muchas islas podrían desaparecer y las ciudades ubicadas en las zonas costeras podrían inundarse provocando migraciones masivas de las poblaciones y su empobrecimiento correspondiente. La creciente cantidad de agua desbordaría los lagos glaciales en las montan?as, causando devastadoras inundaciones ri?o abajo. Los glaciares en los montes de Alaska, el Himalaya, los Andes, los Alpes, Nueva Zelanda están derritiéndose rápidamente, poniendo en riesgo los suministros de agua en todo el mundo. La desaparición de los glaciares produciría consecuencias muy graves para la agricultura, amenazando la producción de alimentos y la seguridad alimentaria. El deshielo causado por el cambio climático también tiene un impacto directo en la exploración y explotación de los recursos naturales como el petróleo, el oro, la plata, los diamantes, el carbón, y otros minerales. La desaparición del hielo facilitaría la exploración y explotación de estos recursos. Así que el deshielo es uno de los problemas ma?s urgentes que debemos enfrentar implementando cambios inmediatos en las políticas de gobierno, en las pra?cticas industriales y en nuestra actitud y estilo de vida. Si no controlamos el calentamiento de nuestro planeta tomando medidas contundentes para reducir las emisiones de dio?xido de carbono y otros gases de efecto invernadero seremos testigos de la desaparición de los hielos y las nieves de la Tierra y sus consecuencias catastróficas. Fuente: PNUMA
El hielo marino
También conocido como banquisa, el hielo marino es una capa de hielo flotante en las regiones oceánicas polares. Se forma por el congelamiento del agua en la superficie, porque el agua del fondo está más cálida y es resistente al cambio de temperatura. Así, comienza a solidificarse cuando disminuye el punto de fusión/solidificación que acompaña a la salinidad, lo que se conoce como descenso crioscópico. Después, se van formando pequeños cristales lenticulares de agua pura, que se reúnen y forman un suelo marino completamente helado, con una espesor de alrededor de 1 metro. El hielo marino helado tiene influencia en las regiones donde se forma, y en el clima de todo el planeta. Tiene dos efectos principales: Protege el océano, ya que actúa como aislante que evita que el mar se congele. Así, se regula la distribución de calor en el planeta. El blanco hielo es muy reflectante, contribuyendo al albedo planetario, que es la proporción de radiación solar que es devuelta al espacio. La banquisa antártica y la ártica son muy diferentes: Antártica: durante el mes de diciembre austral, desaparece casi por completo. En invierno, vuelve a formarse, hasta cubrir prácticamente todo el continente. Es una superficie helada temporal. ártica: el suelo helado está siempre congelado y sufre cambios a lo largo del año: en marzo alcanza los 15 millones de km2, y en septiembre los 6,5 millones de km2. Especies animales como los osos polares, las focas, crustáceos y peces son habitantes propios de la banquisa. Fuente: : www.meteorologiaenred.com
El agua del Planeta escasea
Numerosos informes y estudios realizados en 2015 por las Naciones Unidas, la Unicef y organizaciones ambientalistas y ecológicas concluyen que hay escasez de agua en todos los continentes. Las inundaciones y sequías han afectado a 4.200 millones de personas ocasionando daños y pérdidas económicas de 1,3 billones de dólares. La sobrepoblación, la urbanización, la industrialización y el cambio climático son algunas de las causas que generan una demanda de agua dulce cada vez mayor. Las sequías causadas por el cambio climático han producido escasez de agua en países como Honduras y Bolivia, afectando la seguridad alimentaria y aumentando la pobreza de sus ciudadanos. En 2050, la demanda de agua de los países en desarrollo crecería en un 55% con respecto a la actual. Este aumento agravaría el riesgo de conflictos entre países. 5 razones por las cuales el agua del planeta escasea: El agua subterránea del planeta se está agotando Según un estudio de la Universidad de California Irvine, 13 de los 37 acuíferos más grandes del planeta se están agotando, y reciben poca o ninguna recarga y ocho de ellos está en la categoría de estrés hídrico, entre estos el Sistema Acuífero de Arabia, del que dependen 60 millones de personas. Gasto irracional de agua por parte de las personas Los seres humanos no somos conscientes del agua que utilizamos, y la desperdiciamos en nuestra rutina diaria cuando nos bañamos, lavamos los dientes, entre otros. Y adicionalmente también la malgastamos en otras actividades diarias en el hogar y en los sitios de estudio y trabajo. La deforestación en las cuencas de los ríos Las fuentes de agua dulce están amenazadas a causa de la constante deforestación que sufren sus cuencas. El derretimiento de los glaciares El derretimiento acelerado de los glaciares debido al cambio climático, afecta las lagunas de origen glaciar que almacenan agua. Las actividades humanas contaminan y merman los ecosistemas de agua dulce Los ecosistemas de agua dulce y las especies que los habitan están amenazadas por las actividades desmedidas y contaminantes del hombre. Fuente: www.lagranepoca.com
El agua, un derecho fundamental
El 28 de julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 64/292, que establece que el acceso a fuentes de agua potable y segura, y el saneamiento, son un derecho humano esencial para el disfrute completo de la vida y la realización de todos los derechos humanos. En esta resolución, la ONU hace un llamado a “los Estados y Organizaciones internacionales a proveer los recursos financieros y tecnológicos, a través de asistencia y cooperación internacional, en particular a los países en desarrollo, para aumentar los esfuerzos para suministrar agua potable, segura y saneamiento para todos”. El abastecimiento de agua a todas las personas debe ser accesible, continuo, asequible, suficiente y con técnicas de control estandarizadas que evalúen su riesgo y certifiquen su calidad. Los Estados tienen la obligación de: Garantizar el acceso a una cantidad mínima de agua potable y suficiente para satisfacer las necesidades personales y domésticas, y para prevenir enfermedades. Asegurar que el acceso a los servicios de suministro de agua y saneamiento baásico se realice sin discriminación, especialmente a personas o grupos en situación de vulnerabilidad y marginalidad como niños, ancianos y mujeres. Velar por la distribución equitativa de las instalaciones y servicios de suministro y saneamiento. Ejecutar programas de agua que protejan a las personas o grupos vulnerables y marginados. Fuente: www.un.org
La desertificación: un desafío de nuestro tiempo
“La degradación de la tierra y la sequía son un impedimento para el desarrollo de todas las naciones en el planeta”, Luc Gnacadja, secretario de la Convención de Naciones Unidas contra la Desertificación (UNCCD). La desertificación es la degradación persistente de los ecosistemas de las tierras secas a causa de las actividades humanas y las variaciones climáticas. La desertificación, la degradación de las tierras, la sequía y el cambio climático están interrelacionados. Las intensas sequías que son cada vez más frecuentes generan más desertificación. Debido a su efecto en el bienestar humano y el medio ambiente, es uno de los grandes desafíos para el desarrollo. La desertificación tiene graves consecuencias para la seguridad de los ecosistemas, la erradicación de la pobreza, la estabilidad socioeconómica y el desarrollo sostenible. Un mayor porcentaje de personas que viven en tierras secas están en países en desarrollo, y tienen que enfrentar condiciones de pobreza como la falta de empleo, escasez de alimentos, y falta de salubridad, entre otras, que los obligan a migrar a zonas no afectadas por la desertificación, buscando mejores condiciones de vida. Cifras: La degradación del suelo afecta a 1.500 millones de personas a nivel mundial 800 millones de personas sufren de desnutrición crónica como consecuencia directa de la degradación ambiental, la sequía y la pérdida de biodiversidad 74% de las personas pobres son directamente afectadas por la degradación del suelo a nivel mundial La pérdida de tierra cultivable es 30 o 35 veces superior a la tasa histórica Cada año se pierden 12 millones de hectáreas que dejan de ser cultivables La degradación de las tierras podría reducir la producción mundial de alimentos hasta en un 12%, generando un aumento del 30% en los precios de los alimentos Más del 50% de las tierras agrícolas están mediana o gravemente degradadas La neutralización de la degradación de las tierras es una de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Para lograrlo es necesario rehabilitar cada año al menos 12 millones de hectáreas de tierra degradada. Fuente:ONU
Agua en los desiertos
Los oasis se encuentran en los desiertos secos, son zonas húmedas, donde crecen palmas datileras, y árboles frutales como los albaricoques y las higueras, que permiten el desarrollo de la vida silvestre en medio de kilómetros de arena. En la antigüedad, tuvieron un valor estratégico para las guerras, además de ser enclaves comerciales y puntos de descanso, abastecimiento de comida y agua para los viajeros y comerciantes de las caravanas. Alrededor de los oasis se han desarrollado asentamientos humanos que suelen dedicarse al cultivo y al abastecimiento de viajeros. Existen oasis en Marruecos, la Península Arábiga, Egipto, Libia, China, Perú, Chile y Baja California. El agua de los oasis tiene su origen en manantiales subterráneos o pozos artesianos. Algunos oasis se originan de la erosión provocada por el viento, que deja al descubierto la tabla de agua; además, en algunos desiertos como los de Arabia Saudí, Egipto y Atacama en Chile se han encontrado grandes reservas subterráneas de agua.