Este fenómeno también es conocido como “mar de fondo” o “mar tendida”. El mar de leva es el movimiento de las olas que se produce por el viento, y cuando este deja de soplar, las olas siguen alejándose de su zona de origen. Una vez fuera ella, se transforman haciéndose más regulares, y llegan a áreas bien alejadas de su origen. Las olas del mar de leva se caracterizan por su regularidad y sus crestas suaves. El efecto de fricción entre la superficie del mar y el viento causa un aumento anormal en la altura de las olas. El mal tiempo impulsa el agua del océano hacia las costas causando olas fuertes. El tamaño de las olas que se forman depende de la velocidad y el tiempo de duración de la velocidad del viento. El mar de leva puede causar inundaciones, erosión en las playas y daños en las costas, así como dificultar la navegación segura de las embarcaciones.
Día Mundial de la Tierra 2016 – Árboles para la Tierra
Cada año, el 22 de abril se celebra el aniversario del nacimiento del movimiento medioambiental moderno. Sin embargo, los millones de personas que trabajan, a menudo no son reconocidos ni protegidos por los derechos laborales básicos. En 1970 el Día de la Tierra dió voz al movimiento de protesta, liderado por el Senador de Wisconsin Gaylord Nelson, que surgió para crear conciencia sobre los problemas ambientales como la contaminación del agua y el aire. El Día de la Tierra logró el apoyo de los partidos políticos y de la sociedad. A finales de año, el primer Día de la Tierra había originado la creación de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. En 1990 el Día de la Tierra se hizo global, movilizando 200 millones de personas en 141 países, y fortaleciendo temas ambientales como el reciclaje. Hoy, cuarenta y seis años más tarde el movimiento continua inspirando, retando ideas, generando pasión y motivando la gente a la acción. La celebración de 2106, árboles para la Tierra, se centra en el reto de sembrar 7.8 billones de árboles para el 2020, cuando se cumplirán los 50 años del movimiento. Plantar 7.8 billones de árboles, tiene tres objetivos: Mitigar el cambio climático y la contaminación: los árboles absorben el exceso de CO2, los olores y gases contaminantes como óxidos de nitrógeno, amoníaco, dióxido de azufre y el ozono. Proteger la biodiversidad: la plantación de árboles adecuada, ayuda a contrarrestar la pérdida de especies. Apoyar a las comunidades y sus medios de vida: sembrar árboles ayuda a las comunidades a lograr la sostenibilidad económica y ambiental a largo plazo y proporcionar alimentos, energía e ingresos y beneficios sociales y psicológicos.
Bosques y agua
En la estrecha relación entre bosques y agua, los bosques actúan como enormes esponjas absorbiendo el agua lluvia durante las temporadas húmedas y liberándola en las estaciones secas. El 75% del agua que utilizamos es suministrada por el sistema de filtración y almacenamiento que tienen los bosques, a través de sus raíces y hojas. El 40% de las precipitaciones sobre la tierra se origina a partir del proceso de evapotranspiración de plantas y árboles. Los bosques desempeñan funciones fundamentales en el suministro de agua de buena calidad: Filtran el agua que entra en ríos, lagos, y aguas subterráneas, eliminando los contaminantes y mejorando la calidad de las corrientes y la salud de las cuencas. Absorben los nutrientes y los contaminantes del suelo y el agua a través de sus raíces y las transforman en sustancias más limpias. Mantienen la alta calidad del agua al reducir la erosión del suelo, reducir los sedimentos y el riesgo de deslizamientos de tierra que pueden afectar las fuentes de agua dulce. Protegen las cuencas hidrográficas. Reducen el impacto negativo de las inundaciones al bloquear el paso del agua. Como fuentes de almacenamiento de agua, los bosques pueden fortalecer la resiliencia a sequías, uno de los síntomas más negativo del cambio climático. Proveen gran parte del agua potable a las ciudades más grandes del mundo como Nueva York, Singapur, Tokio, Río de Janeiro, Bogotá y Madrid, entre otras. Fuente: FAO
Día Mundial del Agua 2016: Agua y Trabajo
Actualmente casi la mitad de los trabajadores del mundo (1.500 millones) trabajan en sectores relacionados con el agua y casi todos los puestos de trabajo dependen del agua y de la distribución segura de esta. Sin embargo, los millones de personas que trabajan, a menudo no son reconocidos ni protegidos por los derechos laborales básicos. En el 2016, “Agua y Trabajo”, es el tema escogido para celebrar el Día Mundial del Agua. Se enfoca en cómo la cantidad y calidad del agua pueden cambiar la vida de los trabajadores y transformar las sociedades y las economías del mundo. Esta importante celebración anual se ha convertido en la oportunidad para mostrar proyectos, programas y experiencias que se realizan a nivel mundial para mejorar las condiciones de los trabajadores del agua. El Concejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) compromete a las empresas para que aseguren a todos sus empleados un apropiado acceso al agua potable, y saneamiento e higiene en todos sus lugares de trabajo. Invertir en AGUA segura para los empleados significa: Empleados más saludables y productivos: se estima que por cada dólar invertido en el saneamiento del agua, se genera $4.3 en devoluciones económicas a través de un incremento en la productividad Ayuda a establecer un ejemplo de liderazgo: contribuye al logro de los objetivos del acceso universal al agua potable y al saneamiento de las Naciones Unidas Aumenta el valor de la marca: mejora la percepción del público, y por lo tanto el aumento de valor de la marca Reduce el riesgo de una reputación negativa y su impacto en la comunidad Expandir mercados para productos y servicios: en países en desarrollo, proveer agua potable a un 10% adicional de la población aumenta el crecimiento del PIB per-cápita en más de 2 puntos porcentuales por año Permite a las compañías el alineamiento de sus esfuerzos por cumplir los compromisos con los programas de sostenibilidad Fuente: wbcsd.org / Unwater.org
Aguas profundas
Se llama aguas profundas a la gran masa de agua que se encuentra por debajo de la capa de la superficie de los océanos, y que se extiende hasta los 4 o 5 kilómetros. Las aguas profundas son muy frías, tienen temperaturas por debajo de los 4°C. A mayor profundidad, disminuye la temperatura y la densidad aumenta, especialmente entre los 200 y 1.000 metros, zona conocida como termoclina.. Las masas de agua profundas se forman en los lugares en los que el agua fría y densa se hunde desde la superficie hasta grandes profundidades en latitudes altas. El agua se mueve desde esas regiones para llenar las cuencas oceánicas y la mezcla eleva el agua hacia la superficie. La fuente más grande de aguas profundas, son las aguas de la superficie que se hunden en el Norte del Océano Atlántico. El océano profundo es llamado abismo, y su circulación, circulación abisal. Las aguas profundas son ricas en nutrientes como nitratos, fosfatos y carbonatos que se producen por la descomposición de materia orgánica hundida desde las aguas superficiales. Cuando las aguas ricas en nutrientes llegan de la profundidad a la superficie, estos nutrientes son utilizados por el fitoplancton, junto con CO2 (dióxido de carbono) disuelto y energía solar, para producir compuestos orgánicos a través del proceso de fotosíntesis. En las regiones de circulación de las aguas profundas hay alta productividad de plancton y abundancia de peces.
Los océanos y el calentamiento global
“Tenemos que salvar los océanos si queremos salvar a la humanidad” Jacques Cousteau Los océanos son muy importantes en el proceso de regulación del clima porque las corrientes marinas distribuyen por todo el planeta el calor y los gases absorbidos de la atmósfera. Con el aumento de los gases de efecto invernadero, los océanos están absorbiendo grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera aumentando su acidez y elevando su temperatura. Consecuencias Desaparición de muchos ecosistemas, especialmente los arrecifes coralinos y especies marinas que contienen carbonato cálcico que no sobreviven en condiciones de acidez y altas temperaturas. Elevación de los niveles del mar con la consecuente desaparición de las ciudades costeras Aumento de las migraciones, millones de personas tendrían que abandonar sus hogares y emigrar a lugares más seguros, generando numerosos problemas sociales y económicos. Aumento en la frecuencia de los desastres naturales, como tormentas, huracanes y ciclones. El acelerado deshielo del ártico, afectará la Corriente del Golfo, generando cambios en el clima de Europa Occidental y del Este de EE.UU. La industria pesquera y agrícola se afectaría y por ende la seguridad alimentaria. El impacto de las actividades humanas y del calentamiento en los mares y océanos ha sido de tal magnitud que no hay mares y océanos que no hayan sido afectados. Considerando que los océanos son fuente de vida debemos protegerlos para asegurar el futuro de la humanidad. Fuente: Ecoportal
Las corrientes marinas
Las corrientes oceánicas tienen origen en los movimientos de rotación y de traslación terrestres, los vientos planetarios y la surgencia de aguas frías de las profundidades en las costas occidentales de los continentes en la Zona Intertropical y en las latitudes subtropicales. . Esta surgencia de aguas frías que se produce en las costas occidentales de los continentes en las latitudes tropicales se debe al movimiento de rotación terrestre, el cual tiene dos consecuencias importantes: una sobre los vientos, el efecto de Coriolis, que desvía hacia el Este a los vientos alisios y otra sobre las propias corrientes marinas, que las desvía de manera similar también hacia el este. Las corrientes tienen una influencia muy importante en el clima. Tipos de corrientes Según su temperatura Cálidas: flujo de las aguas superficiales de los océanos que tiene su origen en la Zona Intertropical y se dirige, a partir de las costas orientales de los continentes (América del Norte y Asia) hacia las latitudes medias y altas en dirección contraria a la rotación terrestre, como por ejemplo la Corriente del Golfo. Frías: flujo de aguas frías que se mueven como consecuencia del movimiento de rotación terrestre, es decir de este a oeste, a partir de las costas occidentales de los continentes por el ascenso de aguas frías de grandes profundidades en la zona intertropical y subtropical. Ejemplos de corrientes frías: la de Canarias, la de Benguela, la de Humboldt o del Perú, y la de California, todas ellas en las costas occidentales de los continentes de la zona intertropical y subtropical. Según sus características Corrientes oceánicas: son producidas por el movimiento de rotación terrestre por lo que presentan un movimiento constante, en general, en sentido este – oeste en la zona intertropical o en sentido inverso, de oeste a este, es decir, con el mismo sentido que la rotación terrestre en las latitudes medias o altas. Corrientes de marea: son corrientes periódicas con ciclo diario que son producidas por la atracción lunar y en menor grado, del sol. Son corrientes superficiales de las aguas del mar y, por lo tanto, involucran en su mayor parte, aguas cálidas. Involucran enormes desplazamientos de agua del hemisferio norte al sur y viceversa. Corrientes de oleaje: son las que modifican en gran parte el litoral y son producidas por los vientos, en especial, por las tempestades o huracanes que se asocian al movimiento de las masas de aire tanto de origen continental como marítimo. Corrientes de deriva litoral: constituyen la resultante de la acción de las corrientes oceánicas al llegar a las costas cuyo trazado presenta alguna inclinación o desviación con respecto a la dirección original de las mismas. Corrientes de densidad: se presentan en las zonas de contacto de dos masas de agua con distinta densidad, por lo general debido al encuentro de aguas de distinta temperatura. Hay 28 corrientes oceánicas, entre las cuales mencionamos algunas: Corriente ecuatorial del Norte, Corriente ecuatorial del Sur, Contracorriente ecuatorial, Deriva septentrional del Pacífico, Deriva septentrional del Atlántico, Corriente de Alaska, Corriente de Groenlandia, Corriente del Labrador, Corriente de las Malvinas, Corriente de California, Corriente de Humboldt, Corriente del Golfo, Corriente de Kuroshio, Corriente del Brasil Corriente del Niño. Fuente: Wikipedia
Acuerdos contra el cambio climático en COP21
Finalmente fue aprobado por los 195 países reunidos en la conferencia COP21 en París, el acuerdo que compromete a naciones desarrolladas y países en desarrollo a tomar medidas para limitar el aumento de la temperatura y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para combatir el cambio climático. Principales puntos del acuerdo El aumento de la temperatura global debe mantenerse por debajo de los dos (2) grados centígrados. El acuerdo tiene efectos jurídicos sobre los países que están comprometidos con el pacto del COP21, es decir, sus firmantes están obligados legalmente a cumplirlo. Los países se comprometen a revisar y fijar cada cinco años sus objetivos nacionales para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Los países ricos seguirán ofreciendo apoyo financiero a los países pobres para ayudarles a reducir sus emisiones y adaptarse a los efectos del cambio climático. Fondos por US$100 mil millones anuales en financiamiento hasta el 2020. No se incluyeron sanciones para los países que incumplan con sus compromisos, pero deben informar sobre sus emisiones y sus esfuerzos para reducirlas. Es el acuerdo más ambicioso conseguido hasta ahora para luchar contra el cambio climático, y representa la última y mejor oportunidad para salvar a nuestro planeta de sus efectos negativos. Fuente: bbc.com
Los suelos y el agua
El suelo es la capa delgada de material que se encuentra en la superficie de la Tierra. Es un recurso natural que consiste en materiales erosionados y orgánicos, aire y agua. Al ser el medio en el que las plantas se establecen y crecen, su función más reconocida es apoyar la producción de alimentos. El suelo aporta nutrientes y agua que son absorbidos por las raíces de las plantas y que contribuyen a la regulación del agua y los gases atmosféricos, y por lo tanto juegan un papel importante en la regulación del clima. Los suelos almacenan y filtran agua contribuyendo a la seguridad alimentaria. También son importantes en el abastecimiento de agua limpia y en la resiliencia ante las inundaciones y sequías. La infiltración de agua a través del suelo atrapa los elementos contaminantes e impide que estos se filtren en el agua freática. Además, el suelo captura y almacena agua, poniéndola a disposición de los cultivos para su absorción; de este modo, reduce al mínimo la superficie de evaporación y maximiza la eficacia y productividad en el uso del agua. Los suelos sanos con una elevada cantidad de materia orgánica tienen capacidad para almacenar grandes volúmenes de agua. Esto es beneficioso no solo durante las sequías, cuando la humedad de los suelos es crucial para el crecimiento de los cultivos, sino también durante las lluvias intensas porque el suelo reduce las inundaciones y la escorrentía y ralentiza el vertido de agua a los arroyos. Fuente: fao.org
Retos de la Cumbre sobre el Cambio Climático 2015
Con optimismo se espera que en la 21 Cumbre sobre Cambio Climático COP21 que se realizará en Paris durante las dos primeras semanas de diciembre, se logren acuerdos y compromisos globales en aras a frenar el cambio climático . Los 195 países participantes, especialmente los países industrializados deben realizar acciones y esfuerzos contundentes para garantizar un planeta seguro a las futuras generaciones.. Cada país voluntariamente debe presentar sus compromisos de reducción de emisiones. Hasta la fecha, más de 170 lo han hecho. Estas acciones deben promover cambios económicos, políticos y sociales que generen sistemas socioeconómicos equilibrados y ambientalmente sostenibles. Establecer y cumplir con políticas energéticas que sean respetuosas con el medioambiente, usar energías renovables, que cuiden los recursos naturales, entre otras, ayudarán a alcanzar los dos principales retos que son: Reducir en las emisiones de gases de efecto invernadero en un 40 % en 2030 y un 60 % en 2040 con respecto a lo establecido en 1990 Limitar el aumento de la temperatura global en menos de 2°C De lo contrario, si continuamos con el ritmo de emisión de gases de efecto invernadero la temperatura media subirá entre 3,7 y 4,8 grados en 2100, al igual que el nivel del mar, causando que los fenómenos climáticos como inundaciones, sequías y huracanes lleguen a niveles extremos con las consecuencias correspondientes de destrucción de nuestro planeta.