Las palabras Guayana, Guyana, Guiana y Guainía tienen todas el mismo significado: tierra de mucha agua. Una extensa área del Escudo Guayanés permanece inundada durante gran parte del año y sus ríos constituyen uno de los activos más valiosos para la población que habita esta zona. Cada año, a través del Amazonas, el Orinoco y otros 45 ríos de menor caudal la región del Escudo Guayanés vierte al océano Atlántico un promedio de 2.792 kilómetros cúbicos de agua dulce (113.557 metros cúbicos por segundo), que son captados en un área total de drenaje de 2’068.462 kilómetros cuadrados. La descarga promedio del río Amazonas es de unos 170.000 metros cúbicos por segundo y la del Orinoco es de 36.000, lo que indica que el Escudo de Guayana, en su conjunto, produce casi la mitad de la descarga sumada de ambos ríos, que son el primero y tercero en el mundo, en términos de caudal. Esto representa cerca del 25% de la descarga total de agua dulce de toda Suramérica y el 7,5% de la de todos los continentes a los océanos de la Tierra. Fuente: Ecolibro El Escudo Guayanés en Colombia, un mundo perdido
El Río Amazonas
El río Amazonas nace a 5.150 metros de altitud en la quebrada Apacheta, en las faldas del nevado Quehuisha, en el departamento de Arequipa, Perú. Es el río más largo del mundo, tiene 6.762 km de longitud y también es el más profundo y caudaloso. Es también el río más ancho de la Tierra. Su anchura es variable y depende de las crecientes. En algunas partes llega a inundar entre 20 y 50 km en ambos lados. Tiene numerosos afluentes con más de 1.000 km de longitud cada uno. Vierte al océano Atlántico entre 200.000 y 220.000 metros cúbicos de agua por segundo, lo que representa entre 6,3 y 6,9 billones de metros cúbicos al año y corresponde a cerca del 15,47% de las aguas dulces de la Tierra. Su cuenca ocupa la mayor parte del territorio del norte del continente suramericano y sus efectos ambientales tienen influencia global. Se calcula que la Amazonia puede ceder a la atmósfera, por evapotranspiración, cerca de siete trillones de toneladas de agua por año, lo cual provee el vapor necesario para mantener el clima húmedo y lluvioso, refrescar el aire y proteger la selva de incendios. Esta cuenca tiene una extensión aproximada de 7,9 millones de km2, con la selva tropical más grande del mundo, donde el río es la base de la supervivencia de una de las mayores concentraciones de biodiversidad: una cuarta parte de las especies del planeta viven allí. Fuente: Ecolibro La Amazonia de Colombia
Día Mundial de los Humedales 2021
Agua, humedales y vida son inseparables. El 2 de febrero de cada año se celebra el Día Mundial de los Humedales para recordarnos la importancia que tienen los humedales para nuestro bienestar y el del planeta. La campaña de este año destaca el aporte de estos ecosistemas a la cantidad y calidad del agua dulce de nuestro planeta y propone acciones para restaurarlos y evitar su desaparición. El mundo vive actualmente una crisis de agua dulce que es una amenaza inminente a todos los seres vivos. El consumo de agua dulce que aumenta cada año, el cambio climático, la superpoblación, entre otros, han causado escasez y estrés hídrico en varias regiones del planeta. Los humedales uno de los ecosistemas que más produce agua, están desapareciendo. La pérdida de humedales pone en alto riesgo la calidad y disponibilidad del agua, la seguridad alimentaria, y la biodiversidad. Debemos proteger, restaurar y conservar los humedales porque estos ayudan a mitigar los impactos del cambio climático: Absorben y almacenan grandes cantidades de carbono de forma natural. Las turberas cubren el 3% de la tierra y almacenan aproximadamente el 30% de todo el carbono terrestre, el doble de la cantidad combinada de todos los bosques del mundo. Actúan como amortiguadores de mareas, tormentas y tsunamis, protegiendo a las poblaciones costeras de inundaciones. Reducen las inundaciones y retrasan las sequías, evitando desastres más frecuentes e intensos. Es imprescindible emprender acciones para recuperar y conservar los humedales y así garantizar el suministro suficiente de agua dulce que necesitamos para vivir. Fuente: ramsar.org
¿Sabía que Colombia es uno de los 10 países con mayores reservas de agua dulce del mundo?
Sólo el 0,007 % de todo el agua de nuestro planeta azul está disponible para el consumo humano, y su distribución está concentrada en diez países que tienen más de la mitad de las reservas de agua dulce del mundo. Brasil es el país más extenso de Latinoamérica y es también el que tiene mayores reservas de agua dulce, aproximadamente 8.233 km3, que son el 12 % de los recursos de agua dulce del planeta Su riqueza hídrica se debe al Amazonas que es el río más largo y caudaloso del mundo y al acuífero Guaraní, una acumulación de agua dulce subterránea que se encuentra bajo las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay, Paraguay, Pilcomayo, Bermejo y Salado. Rusia, es el segundo país con mayores reservas de agua dulce, un total de 4.067 km3, con más del 20 % de los recursos superficiales de agua dulce. Gracias a sus acuíferos subterráneos, Canadá cuenta con más de 3.300 km3 de reservas de agua dulce, que representan el 7 % de los recursos mundiales de agua dulce. Estados Unidos tiene 3.069 km3 de agua dulce, pero su distribución es desigual: mientras algunas zonas como los Grandes Lagos o el Noroeste, tienen muchas fuentes hídricas, en regiones como California las sequías son frecuentes. Entre el 5 % y el 6 % del agua dulce de la Tierra se encuentre en China: 2.840 km3 de agua dulce, pero su distribución es desigual: el sur del país se inunda, y el norte y el centro son secos. Colombia con 2.132 km3 de agua está entre los países con mayores recursos hídricos por persona, casi 46.000m3. Su gran riqueza hídrica se la debe al Amazonas y a sus afluentes, así como a los numerosos ríos, lagos, humedales, acuíferos subterráneos y caídas de agua que se encuentran en todo el territorio. Los países de la Unión Europea suman entre todos 2.057km3, pero su distribución también es desigual, mientras Francia tiene más de 200 km3 de agua, los países bálticos tienen 10 y Dinamarca no alcanza los 4. Indonesia cuenta con 2.019 km3, y una de las mayores tasas de precipitación del planeta. La India, país con gran cantidad de ríos, tiene algo más de 1.911 km3 de agua, sin embargo como es un país densamente poblado, sufre de estrés hídrico permanente. Aunque la República Democrática del Congo tiene más de 1.200 km3 de agua dulce, solo el 52 % de su población tiene acceso a una fuente de agua segura. Fuente: elagoradiario.com
Los humedales y el agua
Sólo el 2,5% del agua de la Tierra es agua dulce, se puede utilizar menos del 1% y en su mayoría está almacenada en humedales como ríos, lagos, marismas, estuarios y acuíferos. Según la definición de la Convención de Ramsar los humedales son áreas terrestres inundadas o saturadas de agua, ya sea estacional o permanente y se clasifican así: Humedales continentales: acuíferos, marismas, lagos, ríos, arroyos, llanuras de inundación y pantanos. Humedales costeros: marismas de agua salada, estuarios, manglares, lagunas litorales, praderas de pastos marinos y arrecifes de coral. Humedales artificiales: estanques piscícolas, arrozales, reservorios y salinas. Colombia tiene actualmente 12 sitios designados como Humedales de Importancia Internacional (sitios Ramsar), con una superficie de 1.871.802 hectáreas. Los humedales son ecosistemas diversos, productivos y vitales para la supervivencia humana que nos proporcionan innumerables beneficios: Abastecen agua dulce. Ayudan a amortiguar el desbordamiento del cauce principal de los ríos en época de lluvias. Absorben las precipitaciones controlando las inundaciones. Son depuradores de la contaminación. Ayudan a mitigar los impactos del cambio climático. Mejoran la calidad del aire. Regulan el clima al aumentar la humedad. Son el hábitat de gran variedad de especies vegetales y animales residentes y migratorios. Permiten la agricultura y la acuicultura que producen los alimentos. Proveen recursos a las comunidades: pesca, caza y agricultura. Los humedales son una de las principales fuentes de agua y de vida pero actualmente están amenazados por la demanda insostenible de agua dulce, el cambio climático y la contaminación, entre otros. De los humedales sanos depende la cantidad y calidad del agua dulce que necesitamos y sólo si los restauramos y conservamos podremos evitar su desaparición. Fuente: ramsar.org
¿Sabia que los efectos del Cambio Climático están poniendo en riesgo de extinción a nuestro planeta?
Cuando hablamos de Cambio Climático no nos referimos a un tema de moda o a una tendencia, es el principal problema ambiental al que se enfrenta la humanidad. Es un asunto crítico que a todos nos debe preocupar y el que debemos atender de manera urgente porque sus efectos están impactando de manera nociva a nuestro planeta. El tiempo se agota y mitigar sus efectos será cada vez más difícil y costoso si no tomamos medidas drásticas ya. Principales efectos del Cambio Climático El calentamiento genera climas extremos. En algunas regiones se producen fríos glaciares y en otras, olas de calor intensas. La temperatura global seguirá aumentando en las próximas décadas, debido a los gases de efecto invernadero que producen las actividades humanas. El IPCC, predice un aumento de la temperatura de entre 2,5 y 10 grados Fahrenheit. Si la temperatura media del planeta sigue aumentando, se presentarán sequías crónicas en las cuencas hidrográficas, y la consecuente escasez de agua. La escasez de agua afectará sobre todo a los países más pobres, produciendo aumento en el desplazamientos de sus poblaciones. La intensidad, frecuencia y duración de los huracanes del Atlántico Norte, así como la frecuencia de los más fuertes (de categorías 4 y 5), se han incrementado desde principios de la década de 1980. Aumento en la cantidad, duración e intensidad de las tormentas tropicales. El aumento de carbono en los océanos provocarán una mayor acidificación de estos y la consecuente alteración de los ecosistemas marinos. Incendios forestales más frecuentes, y períodos más prolongados de sequía en algunas regiones. Los glaciares y las capas de hielo de la Antártida y del Ártico se están derritiendo aceleradamente, aumentando el nivel de los océanos y poniendo en riesgo de inundación y desaparición a las islas y a las ciudades costeras. Los cambios extremos en el clima deterioran los ecosistemas acelerando la extinción de muchas especies. Incremento de las emisiones de CO2 procedentes de los bosques Mayor número de enfermedades tropicales y aparición de nuevas enfermedades. La disminución de agua que se presenta durante las sequías afecta la producción agrícola y ganadera, produciendo escasez alimentaria, con un grave impacto social y económico para las comunidades. La escasez y el acceso limitado al agua y a otros recursos naturales, producen enfrentamientos en las comunidades, generando riesgos para su seguridad, estabilidad, desarrollo y progreso. Los desastres naturales producen costos muy altos que afectan la economía de los países. Medidas para controlar el Cambio Climático Mantener el calentamiento global muy por debajo de los 2oC. Estabilizar las emisiones de CO2 para poder estabilizar la temperaturas en un nivel bajo. Reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero en al menos un 80% en 2050 respecto a los niveles de 1990. Preservar bosques y océanos para reducir el ritmo del cambio climático. Frenar la deforestación de los bosques. Implementar economías bajas en carbono en los países en desarrollo. Reemplazar a los combustibles fósiles por bioenergía. Emplear nuevas tecnologías para reducir las concentraciones del CO2 atmosférico. Dar apoyo económico y tecnológico a los países más vulnerables a los efectos de la crisis climática. Sólo si usamos y conservamos responsablemente los recursos naturales como el agua, los bosques, las montañas, los océanos y el suelo, podremos garantizar la sostenibilidad de nuestra civilización. Fuentes: cambioclimatico.org onu.org
Agua, un derecho humano
En julio de 2010 la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció que el acceso a fuentes de agua potable y segura, y el saneamiento son un derecho humano esencial para la realización de todos los derechos humanos. Los Estados y organizaciones internacionales deben proveer los recursos financieros, propiciar la capacitación y la transferencia de tecnología para ayudar a los países en desarrollo, a suministrar agua potable y saneamiento saludable, limpio, y asequible a todos sus habitantes. El abastecimiento de agua a todas las personas debe ser accesible, continuo, suficiente y con técnicas de control estandarizadas que evalúen su riesgo y certifiquen su calidad. Los Estados tienen la obligación de: Garantizar el acceso a una cantidad mínima de agua potable y suficiente para satisfacer las necesidades personales y domésticas, y para prevenir enfermedades. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son necesarios entre 50 y 100 litrosde agua por persona y día para garantizar que se cubren las necesidades más básicas. Suministrar el agua necesaria, tanto para el uso personal como doméstico. Debe ser saludable, es decir, libre de microorganismos, sustancias químicas y peligros radiológicos que constituyan una amenaza para la salud humana. Las medidas de seguridad del agua potable están definidas por las guías para la calidad del agua potable de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El agua debe presentar un color, olor y sabor aceptables para ambos usos, personal y doméstico. Todas las instalaciones y servicios de agua deben ser culturalmenteapropiados y sensibles al género, al ciclo de la vida y a las exigencias de privacidad. Todo el mundo tiene derecho a unos servicios de agua y saneamiento accesibles físicamente dentro o situados en la inmediata cercanía del hogar, de las instituciones académicas, en el lugar de trabajo o las instituciones de salud. De acuerdo con la OMS, la fuente de agua debe encontrarse a menos de 000 metrosdel hogar y el tiempo de desplazamiento para la recogida no debería superar los 30 minutos. El agua y los servicios e instalaciones de acceso al agua deben ser asequibles para todos. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sugiere que el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar. Asegurar que el acceso a los servicios de suministro de agua y saneamiento básico se realice sin discriminación, especialmente a personas o grupos en situación de vulnerabilidad y marginalidad como niños, ancianos y mujeres. Fuente: www.un.org
Las montañas: fuentes de agua
Las poblaciones de todo el mundo han considerado las montañas como fuentes de agua, vida, fertilidad y bienestar. La gran mayoría de los grandes ríos del mundo como el río Grande y el Nilo, nacen en las montañas. Más de la mitad de la humanidad depende del agua dulce que se acumula en las zonas montañosas. Una de cada dos personas del planeta depende de una forma u otra del agua de las montañas: para beber, para obtener energía o ingresos, para producir alimentos. Son muchas las razones por las cuales las montañas son importantes para la producción de agua: Abundancia de las lluvias. Las montañas forman barreras en la circulación de las masas de aire. Al tener que elevarse, el aire se enfría, produciendo precipitaciones. Almacenamiento y distribución del agua en las tierras bajas. Las aguas captadas a altitudes elevadas fluyen por gravedad por la red fluvial o las faldas acuíferas subterráneas hacia las tierras bajas, donde hay una fuerte demanda de las ciudades, la agricultura y la industria. En las zonas húmedas, la proporción de agua generada en las montañas puede llegar hasta el 60 por ciento del total de agua dulce disponible en la cuenca. El agua como fuente de vida. Hay una relación muy estrecha entre el agua de las montañas y la producción mundial de alimentos especialmente en las zonas tropicales y subtropicales donde se encuentran la mayoría de los países en desarrollo y más de la mitad de la población mundial. El agua dulce de las montañas mantiene muchos hábitats naturales, en tierras altas o bajas, ayudando a la conservación de la biodiversidad. Además, el agua almacenada en los lagos y embalses de las montañas tiene un valor económico como fuente potencial de energía hidroeléctrica. Ecosistemas frágiles. Las montañas son ecosistemas muy frágiles. Las lluvias intensas, las fuertes pendientes y los suelos poco firmes son la causa de escorrentías en la superficie, erosiones y deslizamientos de tierras. Los sedimentos producidos por la erosión contaminan las aguas superficiales. Las actividades humanas pueden alterar el equilibrio de los ecosistemas montañosos. La deforestación de los bosques, la minería, la agricultura insostenible, la urbanización y el calentamiento del planeta están afectando las cuencas hidrográficas, y los efectos relacionados con el agua, recaen en la población y los ecosistemas de río abajo. Actualmente el mundo está comenzando a vivir una crisis de agua, por lo tanto la gestión de los recursos hídricos debe ser una prioridad de todos los países. 1.100 millones de personas, aproximadamente, carecen de suministro de agua apta para el consumo. Una cifra desproporcionada de personas vive en países en desarrollo con tanta escasez de agua que es muy difícil producir alimentos y desarrollar una economía estable. Se necesita una gestión integrada de las cuencas fluviales para asegurar el uso eficiente, la distribución equitativa y la administración y regulación efectivas del agua de las montañas en beneficio de toda la humanidad. Fuente: FAO.ORG
¿Sabía que el futuro del agua está ligado al cambio climático?
El agua es un elemento vital para la salud y la vida del planeta, si su ciclo natural se altera toda la vida en el planeta se afecta. Es importante conocer los efectos del cambio climático sobre el agua para implementar los planes de mitigación. El cambio climático se manifiesta a través del agua mediante la alteración de su ciclo natural. Cuando el clima varía, las sequías, las inundaciones, el deshielo de los glaciares, el aumento del nivel del mar y las tormentas se intensifican con graves consecuencias. Las causas y las consecuencias provocadas por el cambio climático no han parado de aumentar. El cambio climático es una realidad y estos son algunos de sus impactos en los recursos hídricos mundiales: Desde la década de 1970, se ha perdido un 35% de los humedales del mundo. La pérdida de humedales genera impactos negativos en la calidad y disponibilidad del agua, la seguridad alimentaria, y la biodiversidad. Los océanos se están calentando, la nieve y el hielo se están derritiendo y el nivel del mar está subiendo. El nivel del mar aumentó de forma acelerada por la altas temperaturas: entre 2014 y 2019 la subida pasó de 3,2mm a 5mm por año. La cantidad de hielo derretido de la Antártica se incrementó al menos seis veces desde 1979. Los fenómenos climáticos extremos se están intensificando, produciendo desbordamiento de ríos e inundaciones de sus zonas aledañas. Fenómenos naturales como las tormentas tropicales cada vez son más intensas y destructoras. Una mejor gestión de los recursos hídricos ayudará a mitigar los efectos del cambio climático. La adopción de medidas de protección de la naturaleza, así como de ayudas técnicas y tecnológicas pueden atenuar los daños del cambio climático. El tratamiento de las aguas residuales contribuye a acentuar el cambio climático porque genera entre un 3% y un 7% de las emisiones contaminantes de GEI. La captación de agua de la niebla, la protección de los humedales, las técnicas de “agricultura de conservación” que preservan la estructura del suelo, la materia orgánica y la humedad, así como la reutilización de aguas residuales parcialmente tratadas para uso agrícola o industrial, son otros métodos eficientes de gestión de los recursos hídricos. Los numerosos informes emitidos por los paneles de expertos, como Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) indican que la crisis climática ya no se puede frenar, pero que aun estamos estamos a tiempo de mitigar la mayoría de los impactos, siempre que no se traspase la barrera situada en el 2030. Fuente: www.unesco.org
Premio Nacional de Ecología Planeta Azul
El Premio Nacional de Ecología Planeta Azul es un justo homenaje que el Banco de Occidente hace a todos aquellos que, defendiendo y protegiendo el Medio Ambiente, luchan por un futuro mejor para nuestra Nación. En 1984 dio inicio a la publicación anual de un libro de contenido ecológico con el que ha contribuido a la divulgación de nuestras riquezas naturales. Y ese mismo año adoptó al chigüiro – entonces en vías de extinción – como símbolo institucional del ahorro. La presencia del Banco de Occidente en el tema ambiental ha sido importante; durante todos estos años ha apoyado de una u otra forma acciones encaminadas a la concientización de los colombianos sobre la necesidad de preservar y defender nuestros recursos naturales. Desde hace 27 años el Banco de Occidente ha venido demostrando su interés por la defensa y divulgación de los recursos ecológicos de nuestro país. Con el objetivo de ir mucho más allá, en 1993 el Banco propuso la creación de un concurso ecológico cuyo tema central fuera el agua. En ese año nació el Premio Nacional de Ecología Planeta Azul Banco de Occidente: Agua principio de vida. En atención a toda su gestión anterior, y sin ninguna duda a partir de la fundación del premio, el Banco de Occidente ha sido identificado como una entidad comprometida con la conservación del Medio Ambiente a nivel nacional e internacional. El Premio Nacional de Ecología Planeta Azul del Banco de Occidente busca reconocer y exaltar programas, proyectos o acciones que muestren resultados concretos y que hayan logrado un avance sustancial hacia el conocimiento, protección, conservación y recuperación del recurso agua, enmarcados dentro de un concepto de desarrollo sostenible e impulsando la activa participación de la comunidad directamente involucrada en su desarrollo. El Premio Nacional de Ecología Planeta Azul, busca impulsar y reconocer entidades, fundaciones, ONG’S, empresas, personas naturales y/o comunidades que se hayan distinguido por acciones directas, encaminadas a la educación, conservación y recuperación del agua. Este Premio busca también fortalecer la imagen del Banco como entidad identificada con la causa ecológica del país. Adicionalmente el Premio privilegia experiencias que generen o apoyen procesos de desarrollo en los cuales ni la dinámica de las comunidades sea una amenaza para los ecosistemas, ni las dinámicas de estos y particularmente las del agua sean una amenaza para las comunidades. En el caso de las Empresas en todas sus categorías, se premian aquellas experiencias cuyos resultados avancen significativamente en comparación con las exigencias mínimas de gestión y calidad ambiental que establece la ley. Datos relevantes de la trayectoria del Premio: 14 Convocatorias Tres categorías: General, Pequeñas y Medianas Empresas, Empresarial 2.963 proyectos recibidos 108 proyectos premiados Más de 1.680 millones de pesos entregados como premio